Una enfermedad silenciosa podría truncar tu vida o la de tus seres más amados y con ello dilapidar el patrimonio familiar por el que has trabajado y puesto mucho esfuerzo incluso por generaciones. En esta situación, el acceso a los mejores especialistas y centros médicos con la mejor tecnología de diagnóstico y tratamiento, hará la diferencia entre la vida y la muerte prematura de uno de los miembros de la familia, incluyéndote, si no cuentas con los bienes suficientes para hacerle frente.
Una enfermedad grave, podría requerir que abandones tu trabajo o negocio, que sacudas tus cuentas bancarias y cierres inversiones financieras para atender un tratamiento, pero no solo eso, podrías verte en la necesidad de vender por debajo de valor de mercado hasta tus propiedades inmobiliarias.
Puede que producto de esta situación logres salir adelante, pero con un serio deterioro de tu posición patrimonial, sobre endeudado o con la falta física de uno de tus miembros, sino que tú. ¿Te has puesto a meditar, sobre cómo podría tu familia afrontarlo si eres tú y tú eres el pilar de ese patrimonio?
Los eventos clínicos son inesperados, incluso en la maternidad, las complicaciones del embarazo y del recién nacido, pueden salirse de tu control. Incluso, aún con el mejor especialista, a la hora del parto podrían darse complicaciones no esperadas.
Afortunadamente, para cubrir estos riesgos existen los seguros médicos con cobertura internacional, a través de los cuales podrías tener acceso a un tratamiento temprano y más efectivo, con validación de un diagnóstico adverso.
Hoy en día existen opciones para mitigar los riesgos de salud con excelentes coberturas que te permitirán proteger tu patrimonio familiar. El costo/beneficio de ello excelente. Muchas veces creemos que esa suerte no nos tocará, pero ¿sabes algo? ese billete de lotería no lo compras, la vida te lo da gratis, y te lo puedes ganar. Nadie está exento en menor o mayor medida.
Un plan de protección patrimonial por salud es algo que debes meditar y priorizar sobre otras decisiones, no es un gasto, es una inversión. Por una prima lo ganas todo o lo pierdes todo. Literalmente.
No debes esperar a que las circunstancias te fuercen a tomar una decisión para contratar un seguro de gastos médicos, ya que podrías desarrollar enfermedades que se consideran preexistentes al momento de contratar una póliza y que podrían excluirse de cobertura o simplemente no asegurarte por el riesgo cierto que conllevas. Tu edad e historia clínica y la de tu familia es un factor definitivo que con el tiempo hará que la prima sea más costosa.
Un seguro médico, no implica incluso que estés cubierto de riesgos al ciento porciento desde un inicio, con excepción de las emergencias, ya que hay tiempos de espera por tipo de enfermedad o condición, que podrían ser de uno a tres meses en la mayoría de casos. Esto es porque la compañía aseguradora cubre sus riesgos esperando que no cometas fraude en omitir ciertas condiciones o que tengas una enfermedad en progreso al momento de contratar el seguro. Es por ello que lo debes tomar cuando tú y tu familia se encuentren gozando de salud.

